El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, instó a los líderes del Medio Oriente a trabajar duro para lograr progresos en la democracia y en las libertades civiles.
En el marco del Foro Económico Mundial, que se inauguró este domingo en el balneario egipcio de Sharm el Sheik, Bush dijo que los países de la región necesitan diversificar sus economías, invertir en sus pueblos, y extender el alcance de la libertad.
El mandatario estadounidense también hizo un llamado para impedir que Irán obtenga armas nucleares y pidió el aislamiento de Siria.
Este sábado, Bush reiteró su compromiso para asegurar un acuerdo de paz en Medio Oriente.
El mandatario pronunció su discurso después de sostener reuniones con su homólogo egipcio, Hosni Mubarak, y el líder palestino Mahmoud Abbas.
"Mucho por hacer"
En el último día de su gira por la región, Bush dijo que el Medio Oriente puede conseguir avances democráticos si sus líderes actúan con visión y determinación.
"Esta región es un lugar de gente energética con un poderoso espíritu emprendedor y enormes recursos", indicó.
"Es capaz de alcanzar un futuro muy brillante, un futuro en el que Medio Oriente sea un lugar de innovación y descubrimientos conducido por hombres y mujeres libres".
Agregó que muchas veces la política en esa parte del mundo "consistía en tener un líder en el poder y la oposición en la cárcel" e indicó que había llegado la hora de "tratar a la gente con la dignidad y el respeto que se merecen
Hay mucho que hacer", enfatizó. "El futuro está en sus manos y la libertad y la paz a su alcance"
Al mismo tiempo advirtió que "la luz de la libertad" estaba en riesgo por culpa de "saboteadores" como Siria e Irán, y aprovechó la ocasión para acusar a ambos gobiernos de fomentar la violencia sectaria en Líbano.
Críticas
Antes de arribar a Sharm el-Sheik, Bush recibió críticas de la prensa estatal egipcia por "apaciguar a Israel " y apenas mencionar a los palestinos, durante un discurso que pronunció durante las celebraciones de los 60 años de la fundación del estado judío, la semana pasada.
Entre tanto, pasó la mayor parte del sábado trabajando duro para convencer al mundo árabe de que él está "totalmente comprometido" con un acuerdo de paz duradero entre palestinos e israelíes.
"Sería una oportunidad de ponerle fin al sufrimiento que existe en los territorios palestinos", expresó Bush después de su reunión con el presidente Abbas.
"Me rompe el alma ver que se pierde el vasto potencial del pueblo palestino. Ellos son gente buena, inteligente y capaz, que cuando tengan la oportunidad construirán un país próspero", agregó.
Compromiso
"Me comprometo de nuevo a que mi gobierno ayudará a alcanzar ese sueño, el sueño de ustedes, que es un sueño, a decir verdad, que también tienen los israelíes, que es el de dos estados, uno junto a otro, conviviendo pacíficamente."
Bush cenó la noche del sábado con el presidente palestino, Mahmoud Abbás. En sus breves comentarios a los medios antes de su encuentro, no hubo ningún indicio de que Abbas hubiera perdido la fe o la paciencia con el mandatario estadounidense.
Abbas dijo que confiaba en la dedicación de Bush al logro de un acuerdo de paz. El primer ministro israelí, Ehdud Omert, no asistió a las reuniones, pero envió una delegación.
Etiquetas: EE.UU, George Bush


