"Los esfuerzos y la vida feliz de los supervivientes son los mejores consuelos para las víctimas." "Las casas están arruinadas o derrumbadas, pero podemos reconstruirlas. Siempre que estemos vivos, podremos superar las dificuldades y vencar este desastre natural de extraordinaria magnitud." Así es como alienta y consuela continuamente el primer ministro Wen Jiabao a las masas de la zona afectada por el terremoto. "Resista Wenchuan!" "Todo el pueblo está con vosotros." "Es necesario tener coraje para vivir y para hacer frente a la calamidad. Estamos confiados en que después de la tormenta veremos el arco iris". En el curso del relevo de la llama olímpica en las páginas de web, y en las transmisiones radiales y televisas, en todos los medios de comunición, el pueblo conforta y alienta a las masas daminificadas para ayudarles a recobrar su confianza en la vida. Pillada de sorpresa por el terremoto, la población en la zona afectada no sólo ha sufrido grandes pérdidas materiales, sino traumas psicológicas de gran magnitud. Están profundamente arraigados en su mente la preocupación por sus hogares destruidos, la pérdida de sus seres queridos, y la situación horripilane creada por el terremoto. Un experto de la Organización Mundial de la Salud indica que ningún desastre puede provocar un dolor tan persistente y tan profundo como la crisis psicológica. En su tiempo el problema psicológico después del tsunami de Indonesia perturbó a los niños de la zona afectada, y después del terremoto de Tanshan, unos 10% de la población seriamente afectada sufrieron obstáculos de emergencia después del trauma. Frente al desastre, es necesaria la intervención de los médicos psicológicos. Para que rescaten en lo psicológico y a tiempo a las víctimas del desastre, restauren al máximo su estado de ánimo, disipen su tristeza, comparten su preocupación, prevengan o disminuyan su prolongada herida psicológica de carácter reincidente. El trabajo psicológico también podrá ayudar al personal de rescate a matener su estado de ánimo, a recobrar su situación psicológica, y a trabajar con mayor eficacia para rescatar a los daminificados. El rescate psicológico a tiempo para ayudar a los damnificados ha pasado a ser un contenido importante en el trabajo de ayuda. Después del Atentado del 11-S en EEUU, muchos médicos y asesores psícológicos se presenciaron en el terreno de los sucesos para ayudar a los supervivientes, reduciendo al máximo las pérsidas causadas por el atentado terrorista. En 2006, la provincia de Zhejiang sufrió un ataque de tifón, los expertos del departamento de la salud púbica, la asociación científica, y la sociedad de salud psicológica de la provincia se organizaron en equipos de ayuda psicológica para ayudar a los damnificados, y llevaron a cabo una acción de medio mes de rescate psicológico. En otros casos, cuando sucedió una serie de terremotos en Jiujiang de la provincia Jiangxi, así como en muchos otros incidentes de emergencia y de desastres naturales, muchos expertos psicológicos participaron en el rescate psicológico. Su trabajo redujo en gran medida la tensión de la preocupación de las masas afectadas, y les ayudó salir cuanto antes del fantasma de desastre. Estamos halagados de ver que después del terremoto, el IV Hospital Municipal de Chengdu inició de inmediato medidas de emergencia para la intervención psicológica. Fundó un grupo al efecto para apoyar a los heridos y a sus familiares en lo psicológico. El 14 de mayo el grupo de rescate de la provincia de Zhejiang, dotado de médicos psicológicos voló a la zona damnificada de Sichuan con sus equipos necesarios. El Ministerio de la Salud Pública está organizando, entre los sectores médicos de todas las provincias y muncipalidades del país, médicos psicológicos y psiquiátricos para que presten servicios en la zona damnificada. El rescate es una batalla por conquistar plazas fuertes, batalla que no permite la pérdida de un solo minuto. Pero es también una batalla prolongada en lo psicológico. El terremoto puede destruir casas y puentes, pero no nuestra línea de defensa psicológica. Estamos confiados en que con la llegada de más contingentes de intervención pasicológica a la zona damnificada, y con la ayuda de todo el pueblo chino y de los diversos lugares del mundo, la población afectada saldrá pronto del fantasma psicológico en el trabajo de reconstrucción de sus hogares y de su feliz vida. (Pueblo en línea) 16/05/2008