Los tentáculos de la Farcopolítica comienzan a conocerse Dos senadores, un ex gobernador, un ex alcalde, una representante y un ex congresista hacen, por ahora, parte de este escándalo que, con los datos que ya tiene la Fiscalía y avalados por la Interpol, promete llevar a los estrados a políticos nacionales y extranjeros CUANDO EL país no se ha terminado de enterar de los estragos de los nexos entre la clase política y los paramilitares, ya se comienza a develar un escándalo de iguales proporciones: la Farcopolítica. Si bien se espera que la Fiscalía comience esta semana a revelar los contenidos más polémicos de los archivos hallados en el computador del abatido vocero de las Farc, Raúl Reyes, desde el año pasado las autoridades tienen en la mira a seis políticos, cuatro de los cuales ya están tras las rejas. Diferencias entre escándalos Aunque aún es muy temprano para comparar la parapolítica de la farcopolítica, muchos ya aseguran que ésta última será más grande que la primera, por cuenta de las presuntas pruebas que aportarán los archivos en contra de políticos extranjeros. Algunos hasta esperan que miembros de la coalición de oposición terminen involucrados en el eventual proceso judicial. Sin embargo, en febrero del año pasado, cuando apenas comenzaban a descubrirse los nexos entre la ilegalidad y la política, sólo cinco congresistas habían sido involucrados: Álvaro Araujo (renunció, está detenido y en juicio), Mauricio Pimiento (detenido y en juicio), Dieb Maloof (condenado), Luis Eduardo Vives (detenido y en juicio) y Alfonso Campo (condenado). Hoy la cifra de involucrados sobre pasa el centenar. Los primíparos El naciente caso de la farcopolítica comenzó en los estrados judiciales sólo hasta hace algunos meses, cuando la Corte Suprema de Justicia anunció que iniciaba una investigación preliminar en contra de los entonces congresistas Luis Fernando Velasco, Luis Almario y la representante Gema López. Tanto Velasco como Almario renunciaron a sus investiduras este año y tienen investigaciones preliminares pendientes por el proceso de la parapolítica. Pero sus procesos no son tan similares como parece. El ex legislador liberal fue capturado a inicios de marzo por orden del Alto Tribunal por presunto cohecho, después de que se encontraran pruebas que lo involucraban con los paramilitares del bloque cacique Nutibara en el Valle. Entretanto, el ex congresista caqueteño fue cobijado por una orden de captura este año por su presunta participación en el crimen de la familia Turbay Cote en Florencia. Ambos están esperando el resultado de las respectivas investigaciones preliminares que adelanta la Fiscalía, entidad que lleva ahora sus procesos. El caso de la representante López, también oriunda del Valle, aún está en averiguación preliminar en la Sala Penal del Alto Tribunal. Por ahora, la congresista ha asegurado que no renunciará a su investidura. Los reinsertados, clave Los ex miembros de las Farc se han convertido, en esta primera etapa del escándalo, en testigos clave para las investigaciones. Tal es el caso del senador Mauricio Jaramillo y su hermano, Guillermo Alfonso Jaramillo, ex gobernador del Tolima, quienes el viernes de la semana pasada fueron involucrados en este caso, por medio del testimonio de dos presuntos ex miembros del frente Tulio Varón de las Farc. Leyer García, alias John Freddy y ex miembro de este grupo, denunció que a inicios del 2000 acompañó a varios guerrilleros de su frente a reunirse con dirigentes del Tolima, incluidos el Senador y el ex mandatario regional. En la reunión, de acuerdo con la declaración, el Senador le pidió a los guerrilleros que dejaran hacer proselitismo por las regiones que tenían controladas. A cambio, una vez llegara al poder, “él y otros amigos iban a trabajar por el canje. Para ese tiempo, todavía no se ventilaba lo del intercambio humanitario, sino el canje”, según atestiguó alias John Freddy. El ex guerrillero reveló, además, que los hermanos Jaramillo le prometieron al frente “contratos para los que ellos dijeran, que iban a crear unos puestos de participación para integrantes del PC3”, reveló el detenido ex guerrillero, condenado a 40 años de cárcel por asesinato y rebelión. No obstante, puede que este ex guerrillero sea un enlace clave entre las Farc y los políticos, ya que desde el año pasado le pidió al entonces director nacional de Fiscalías, Germán Rozo, que le deje adelantar sus declaraciones sobre este nuevo capítulo que se abre de los nexos entre la ilegalidad y la política.