Arabia Saudita rechazó el pedido del presidente de Estados Unidos, George Bush, de elevar su producción petrolera, según informó un funcionario de la Casa Blanca. Las autoridades sauditas dijeron que su país ya está cubriendo la demanda y que además este mes aumentaron la producción en 300.000 barriles diarios. La información se dio a conocer tras el diálogo entre Bush y el rey Abdullah de Arabia Saudita. EE.UU. quiere un incremento en la producción para ayudar a frenar la escalada de precios de petróleo -que actualmente se ubica en los US$127 por barril- sin embargo las autoridades sauditas culpan a la especulación antes que a una posible reducción de la oferta. "Hoy en día la oferta y la demanda se encuentran equilibradas, lo fundamental está a salvo", dijo el ministro de Petróleos Ali al-Nuaimi, "¿qué más podemos hacer?" "Todo lo posible" Según el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Stephen Hadley, el gobierno saudita indicó que ha colocado suficiente petróleo en el mercado para satisfacer la demanda. Lo que los sauditas quisieron decirnos es que han hecho todo lo posible para solucionar el problema, pero es un problema complejo", comentó Hadley. Y añadió que las autoridades sauditas creen que elevar la producción no va a provocar una baja en los precios del crudo. Según Hadley, la Casa Blanca aceptó la explicación de Arabia Saudita pero consultarán la situación con sus propios expertos. Añadió que Bush y el rey Abdullah discutieron también acerca de los recientes actos de violencia en Líbano y expresaron su preocupación de que las demostraciones de fuerza de Hezbolá puedan "envalentonar a Irán". La visita del presidente Bush a Arabia Saudita se produce tras su gira por Israel en la que participó del sexagésimo aniversario de la fundación de ese país. Su siguiente destino será Egipto donde se reunirá con el líder de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas y participará de los eventos del Foro Económico Mundial que se llevarán a cabo en el balneario de Sharm el Sheik. Según el corresponsal de Medio Oriente de la BBC, la visita presidencial no logró generar ni un ápice de esperanza para que se dé el acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, acuerdo que Bush desea saldar antes de dejar la Casa Blanca.


