Los juicios contra Vladimiro Montesinos Torres por sus vínculos con el narcotráfico penden de un hilo. Las autoridades judiciales sostienen que no hay suficiente evidencia para acreditar el testimonio del principal acusador del ex asesor de Alberto Fujimori: el narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera, conocido como "Vaticano". Montesinos está a punto de librarse del cargo de haber cobrado 50 mil dólares mensuales a "Vaticano" a cambio de que le permitiera exportar droga desde Campanilla, en el Alto Huallaga. El caso se inició precisamente a partir de una declaración de Chávez Peñaherrera. En febrero de este año, la Segunda Sala Penal Especial, bajo la presidencia de Roberto Barandiarán Dempwolf, libró a Montesinos de la acusación de narcotráfico al considerar que el testimonio de "Vaticano" no era suficiente. En un intento por salvar el caso, la Segunda Fiscalía Especializada y la Procuraduría del Caso Fujimori-Montesinos interpusieron un recurso de nulidad, argumentando que desde que "Vaticano" reveló por primera vez que le pagaba coimas a Montesinos, en 1996, ha mantenido la misma versión. El otro caso que afronta Montesinos surgió con la declaración de Roberto Escobar Gaviria, alias "Osito", hermano del jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria. "Osito" aseguró que Montesinos trabajó para su hermano Pablo Escobar desde 1986 hasta 1992, y que en una ocasión le entregó un millón de dólares en efectivo. En este caso, el fiscal Mateo Castañeda solicitó a "Vaticano" como testigo, pero el ex capo de Campanilla se niega a declarar ante la Quinta Sala Especial Penal. Chávez Peñaherrera alega que es innecesario testificar porque en el anterior proceso del caso Campanilla los magistrados consideraron que su manifestación no servía porque no está apoyada en pruebas. "Para qué voy a hablar si todo lo que he dicho sobre Montesinos hasta ahora no sirve para condenarlo. Se ha salvado. Lo que yo diga va a ser letra muerta", afirmó Demetrio Chávez Peñaherrera a La República, que lo entrevistó en el penal Miguel Castro Castro: "En el caso de Campanilla dije todo lo que supe y no tomaron importancia a mis declaraciones y aquí va a ser lo mismo. Presiento que todo está arreglado (para proteger a Montesinos)". El 28 de octubre de 1996, "Vaticano" declaró ante los tribunales que pagaba sobornos al entonces asesor de inteligencia. El caso fue enterrado por el corrupto sistema fiscal y judicial. Una vez recuperada la democracia, sin embargo, las autoridades no han sido capaces de documentar el testimonio del narcotraficante. El ex procurador del caso Fujimori-Montesinos, César Pantoja, dijo que existen evidencias pero que el Estado ha perdido interés o fuerza en buscarlas para sustentar la acusación contra el ex asesor. "Realmente me preocupa que Montesinos resulte exculpado del delito de narcotráfico. Luchamos bastante para vincular a Montesinos con el narcotráfico", dijo Pantoja a este diario: "Pero lo cierto es que si no se construyen los casos sólidamente, a los jueces solo les quedaría absolverlo porque no hay pruebas en contra. Allí hay un problema de dejadez por parte de la Procuraduría y de la Fiscalía. La falta de pruebas no depende de los jueces porque los jueces no pueden incorporar pruebas, eso lo hacen la Fiscalía y la parte civil, en este caso la Procuraduría, y actualmente la presencia de la Procuraduría es mínima. Han ido a juicio con lo que dejamos y lo que se debió hacer es obtener los indicios, porque nadie va a decir: ‘Sí, yo cobré’. En el narcotráfico las cosas no funcionan así. No había pruebas, pero sí pruebas indiciarias, que es suficiente". SALE GANANDO "Vaticano" insistió en que hay intereses para proteger a Montesinos. "Yo he confesado que le pagaba ‘cupos’ a Montesinos y revelé que nos peleamos cuando me negué a seguir pagando. Fue por eso que caí (preso)", señaló el narcotraficante. El ex procurador Pantoja afirmó que es increíble que en ocho años no se haya podido verificar lo testificado por Demetrio Chávez Peñaherrera. "El testimonio de Vaticano era clarísimo. Él dio los montos, dio todos los detalles de cómo operaba en Campanilla. Nosotros construimos el proceso por narcotráfico contra Montesinos con la declaración de ‘Vaticano’ y ‘Osito’ y teníamos planeado conseguir otros en determinado momento", dijo Pantoja. Ante la Segunda Sala Penal Especial, "Vaticano" informó con lujo de detalles cómo le enviaba al ex asesor de Fujimori remesas de 50 mil dólares mensuales, los regalos que le ofrecía por su cumpleaños, los encuentros y las conversaciones que celebraron, etc. La sala consideró que su versión no podía ser valorada totalmente. Así que absolvió a Montesinos. Chávez Peñaherrera reiteró que todo lo que aportó no solo fueron dichos. Dijo que también indicó a la Segunda Sala Penal Especial qué información debía buscar para demostrar que Montesinos estaba metido en el tráfico de drogas. "A la sala le mostré un informe periodístico en el que se señalaba que Fujimori sabía desde 1990 de la existencia de una pista clandestina en Campanilla y no hizo nada. Washington pedía que las dinamitaran pero recién lo hicieron en 1992, luego de que me peleé con Montesinos", relató "Vaticano": "Le dije al vocal José de Vinatea que pidiera el documento al gobierno de Estados Unidos pero no me hizo caso. Con ese documento se podía incriminar no solo a Montesinos sino también a Fujimori, y no se hizo nada". "La pista de Campanilla la abrimos en abril de 1990 y cuatro meses después, en agosto, Washington dio la orden al gobierno del Perú para que la clausurara y no le hizo caso. Se demoraron dos años en hacerlo. Luego de que discutí con Montesinos no pasó ni un mes para que la cerraran. Yo me negué a pagar en la quincena de julio de 1992 y para el 12 de agosto ya estaba clausurada la pista", señaló el capo. "¿Acaso no pueden confrontar estos datos tan sencillos? Está en los periódicos", añadió el conocido narcotraficante. El documento al que Demetrio Chávez Peñaherrera hace referencia es uno elaborado por la Agencia de Lucha Antidrogas (DEA), que detectó que un tramo de la carretera hacia Campanilla, en el Alto Huallaga, había sido acondicionado como pista de aterrizaje por los narcos. Fuentes judiciales confirmaron que, en efecto, no se había requerido dicha información a la DEA. En cambio, para el caso de violaciones de DDHH seguido contra Montesinos, las autoridades judiciales sí obtuvieron la desclasificación de documentos secretos del Departamento de Estado norteamericano. "He colaborado con la justicia y la justicia me da la espalda. Yo he sido sentenciado por un tribunal que estaba a las órdenes de Montesinos. A mí me sentenció Alejandro Rodríguez Medrano y todos sabemos quién era", explicó "Vaticano", quien en su momento fue uno de los más grandes capos del narcotráfico en el Perú. "Mi sentencia debe ser revisada. Cuando me detuvieron me acusaron de terrorista, yo estaba asustado y no entendía por qué. Yo en Campanilla había capturado terroristas y los había entregado al Ejército. Pero después lo comprendí: si me acusaban por traición a la patria me podían dar una sentencia de por vida. En cambio, si me acusaban por narcotráfico podía hablar e involucrar a Montesinos", señaló. La fiscalía ha pedido 30 años de prisión para Montesinos. De recibir dicha sanción, sería la más alta que pagaría el ex asesor de Fujimori. Mañana: Un caso que el Estado está perdiendo. CLAVES Esperanza. Para el fiscal Mateo Castañeda, quien sustenta la acusación contra Montesinos por el caso "Osito", no todo está perdido y se puede salvar el proceso. Avance. "Estamos haciendo todo el esfuerzo para salir adelante en el proceso y se le aplique a Montesinos la pena máxima de 30 años de prisión", indicó. Historia. "Vaticano", después de romper con Montesinos, huyó a Colombia, donde fue detenido. Otros testigos que enmudecen Otro conocido narcotraficante, Lucio Tijero Guzmán, de manera espontánea contó a la fiscalía que sabía de los "cupos" que el ex asesor fujimorista Vladimiro Montesinos cobraba a personas dedicadas al narcotráfico, entre ellos a su amigo Agner Navarro, quien operaba en la zona de Aucayacu y pagaba entre 40 mil y 50 mil dólares por envío de droga. Lucio Tijero Guzmán también precisó que entre los videos que incautó la policía en su casa había dos en los que aparecía Montesinos junto con los narcotraficantes Perciles Sánchez Paredes y Evaristo Porras Ardila. Aunque Tijero se retractó, lo cierto es que en los años ochenta Montesinos ofició de abogado de Evaristo Porras, nada menos que capo del cartel de Medellín. Inclusive participó en una operación secreta para rescatarlo del Hospital Carrión del Callao, donde estaba confinado el mafioso. Las periodistas Sally Bowen y Jane Holligan documentan en el libro "El espía imperfecto", numerosas evidencias de la relación de Vladimiro Montesinos con el narcotráfico. La publicación no ha sido tomada en cuenta en los juicios contra el ex asesor. Montesinos también manipuló la "Operación Siberia" contra una mafia de narcotraficantes para encubrir el contrabando de armas de Jordania a las FARC. El grupo terrorista, como ha acreditado la justicia colombiana, pagó con cocaína.